"- Mi nombre es Artemisa, la mujer del Arco Brillante - dijo la joven, y echó la cabeza hacia atrás -. Soy una de las diosas vírgenes.
Eva notó que alrededor del cuello llevaba un cordón de cuero del que pendía la diminuta figura de un falo.
 |
| imagen web |
- Se ha escrito mucho acerca de las diosas vírgenes, y también se ha esperado mucho de la virginidad. - Hizo una pausa y luego se inclinó para tocar el vientre de Eva -. Tú eres virgen en el sentido moderno del término, mientras que yo soy virgen tal y como se entendía en la antigüedad. Soy una mujer que sólo se ocupa de sí misma; soy independiente, segura y consciente de mi persona. Celebro la vida a través de mis acciones y estoy completa. Represento la etapa del ciclo menstural anterior a la liberación del óvulo; no soy fértil y en consecuencia no creo vida. Soy yo misma y mis energías son mías.
Artemisa tocó el falo que llevaba al cuello y sonrió.
- No soy célibe; disfruto de la sexualidad de mi cuerpo y estoy completa sin tener la
necesidad de casarme ni tener hijos.
Se pusieron de pie y comenzaron a caminar hacia los árboles.
- Todos los meses pasarás por una etapa de renacimiento: después de cada menstruación serás como una virgen otra vez."
("Luna Roja - Los dones del ciclo menstrual" Miranda Gray)
No hay comentarios:
Publicar un comentario