lunes, 4 de septiembre de 2017

ellos me olvidaron...

Ellos se olvidaron de mi…

Cuando el Sol alboreó en sus ojos
Parpadearon enceguecidos…

Y acusaron a la Noche
De oscuridad y silencio
Dejando en el olvido
A la huella del tiempo...

Hoy me desconocen y temen…

Tanto Sol borró los matices
Con que coloreaba la Vida…

Ellos se olvidaron de mí
Y del fuego encendido
Que arde en mi útero
Para dar a la Luz
Mi fértil simiente…

Aletargados en el vértigo
Cotidiano del sinsentido
Mi libertad soberana
Cuestiona su modorra...

Las gotas de mi vientre,
Que palpita vida y muerte,
Canta al son desconocido
Del ciclo oscuro y fuerte
De la MadreNiñaBruja...

Danzando con pie firme
Hacen eco mis pisadas
Y ellos me desconocen y temen
Que otras se unan a la danza,
Porque han desterrado ya
Al fondo de sus almas
La conciencia pura y franca
De la dualidad equilibrada...

Sol y Luna, luz y sombra,
Son las fuerzas hermanadas
Que Cielo y Tierra nos regalan
Ay! Si ellos recordaran

Dichosos de Magia despertarán!

---YakuTakyn---

jueves, 30 de marzo de 2017

conexión entre el papa y el bebe





Queridas Hermanitas... les comparto esta visualización que me ha llegado en sintonía con una experiencia de acompañar a una mamá en sus últimas semanas de gestación, previas al parto.



Su deseo más grande es que su compañero la acompañe en el momento del parto... pero para él toda la experiencia del embarazo ha sido como expectador...



y me preguntaba cómo podemos pedir a nuestros compañeros que tengan el coraje de transitar con nosotras ese momento tan crucial, cuando durante toda su vida y durante el tiempo de gestación se han sentido externos a toda experiencia vital...



como mujeres necesitamos el apoyo y la contención de nuestros compañeros, y ellos necesitan de nuestra mirada amorosa e inclusiva en este camino de amor, esperanza, vitalidad, fortaleza y gratitud...



con todo mi amor...

lunes, 30 de enero de 2017

disolución...

En la reja de la ventana
la oruga se hizo crisálida.

Yo la observo día a día,
su quietud es mi desvelo;
en su cruel estado inerte
juega con el trance, indiferente.

¡Cuán absurda ilógica
habita en mi mente!
Aún conociendo su ciclo
mi corazón se impacienta,
reclama algún movimiento,
impulso razonable de vida
que raudo acalle esta entrega
insensata ante la muerte.

¿Será este natural acontecer
el espejo de mi martirio,
que en el alma escondido
me disuelve por completo
mientras mi juicio aterrado,
ante la incontrolable licuación,
se agita buscando los trozos
de lo que ya desapareció?

Y en este punto informe
de quietud, vacío y nada
palpita el corazón escéptico,
a esa promesa de alquimia
que penosa se arma y desarma,
preguntando sin tregua
por el sitio en que se guarda
tan alta dosis de confianza
para creer que mi muerte
encierra aquel vital magma
de toda la Vida ensoñada…

Permanecer solamente
es lo que resta, mi alma,
y ver qué sucede mañana;
quizás mi ser se rearme
y así me traiga las alas

con que cobije tu crisálida…